Mientras tanto, peguemos un vistazo a lo que se viene:
Apple, a la conquista de las escuelas
| Philip Schiller, durante la presentación de iBooks 2. / MARIO TAMA (AFP) |
Además, Phil Schiller, vicepresidente de marketing de la empresa y Roger Rosener, responsable de productividad y aplicaciones, anunciaron la llegada de una nueva herramienta llamada Ibooks Author que permitirá a cualquier persona sin conocimientos informáticos crear libros interactivos. “La educación siempre ha estado en nuestro ADN y ha sido así desde el principio”, subrayó Schiller para reforzar la idea de que Apple ha entrado en ese mercado para quedarse. Sin embargo, lo que hasta ahora Apple no tenía era el beneplácito de las tres grandes editoriales estadounidenses que manejan el 90% de las ventas de los libros que se utilizan en la enseñanza primaria y secundaria, Pearson, McGraw.Hill y Houghton Mifflin. Pero desde ahora ya son sus aliadas. Según anunció Schiller ayer, todas ellas han firmado un acuerdo con Apple para vender los libros que hoy utilizan millones de estudiantes de secundaria a 14,99 dólares (11,6 euros) para su versión de iPad (que cuesta 499 dólares, 386 dólares). Al menos siete de esos libros ya estaban disponibles hoy mismo en Estados Unidos.
“Desde siempre la estrategia de Apple ha sido pensar que si puedes atrapar a los niños desde la escuela es más probable que se interesen por sus productos cuando crezcan”, aseguraba ayer en el diario The Washington Post Carl Howe, de la consultora de consumo Yankee Group. Según datos del congreso que ayer publicaba The Washington Post, Apple ha invertido ya más de 100 millones de dólares (77 millones de euros) en becas para que el Departamento de Educación invierta en tecnología. En los años ochenta hacía lobby para conseguir exenciones fiscales que favorecieran la llegada de ordenadores a las escuelas y ahora lo hace para que el sistema educativo público invierta en iPads. Y de momento no le va mal: hay más de 3.000 escuelas de todo el país con programas piloto donde esa tableta es la protagonista.
Apple trata así de plantarle cara a Amazon en el universo del libro de texto, un jugoso mercado que mueve 10.000 millones de dólares al año y en el que Amazon le lleva la delantera hace tiempo. Recientemente, la mayor librería digital del planeta había anunciado dos iniciativas dolorosas para sus rivales: el alquiler de libros de texto, algo que de momento, Apple no ofrece y un acuerdo con bibliotecas de todo el país para prestar libros a través de ellas. Barnes & Noble, por su parte, también permite alquilar o comprar libros de texto, aunque de momento no están disponibles para tabletas. Lo mismo ocurre con Chegg, actualmente la web más grande dedicada al alquiler de libros de texto. La movilidad que ofrece Apple, unida a la interactividad, es su mayor garantía de éxito, siempre y cuando los padres estén dispuestos a invertir en un iPad para sus hijos, de momento, la tableta más cara del mercado.


