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Línea de tiempo, España siglo XIX
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29/4/10
La Sede Náutica del Club Universitario, diseño vital
Etiquetas: Arquitectura, Calidad de vida, Diseño web, Historia, Identidad, Medio Ambiente, Muestras del estudio, Patrimonio
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8/4/10
Como estamos proyectando el diseño y desarrollo de la web de la Sede Náutica del Club Universitario de La Plata, visitamos dicha sede en Punta Lara, sacando fotos y documentándonos.
La diseñamos buscando que tuviera un look and feel de blog, al que el visitante casual está más acostumbrado, y que además permite ir agregando contenidos y eludiendo las secciones fijas que desbaraten el orden de lectura y confundan la navegación. De paso, entraña una vista amigable para el eventual interesado, ya que presenta una estética bien actual y sencilla.
También buscamos que estuviera todo a la vista, al alcance del scroll, atendiendo al tipo de lector de la web y que el diseño se adecuara al tipo de estética del lugar, pero sin dejar de verse accesible. Lo resolvimos combinando tipografías de las familias Bellevue para los títulos, TheSans para subtítulos y variables de helvética para los textos. Las fotos se obtuvieron en el lugar a lo largo de tres sesiones de trabajo. Es una página sencilla y simple.

Pero lo que más motiva este post que el edificio y el lugar sean verdaderamente impresionantes y al alcance de todos, y no tan conocidos en la Provincia como debieran.
La Sede Náutica de Punta Lara fue construida por el antiguo Jockey Club de la Provincia de Buenos Aires entre los años 1935 y 1936, conjuntamente con la escuela, la colonia de vacaciones, la comisaría, la capilla y el murallón de piedra de todo Punta Lara.
La Sede Náutica de Punta Lara fue construida por el antiguo Jockey Club de la Provincia de Buenos Aires entre los años 1935 y 1936, conjuntamente con la escuela, la colonia de vacaciones, la comisaría, la capilla y el murallón de piedra de todo Punta Lara.
El estilo arquitectónico del edificio, influenciado por las ideas de Le Corbusier y el racionalismo de la Bauhaus, fue proyectado y construido por el Arq. Luis Pico Strada y completado en sus remodelaciones por el Ing. Julio Barrios.
Cuando el Jockey Club, luego de una larga decadencia, virtualmente se disolvió y quebró en 1989, el Club Universitario de La Plata, por concesión judicial, se hizo cargo de la sede náutica en forma provisional, adquiriéndolo el 22 de noviembre de 1992, para rescatarlo así de su –hasta ese momento– inexorable desaparición.Si recorremos el club, resuenan en sus elegantes salones los bailes de las décadas del 40 y 50. Contemplar cualquiera de sus frentes es un regalo de dimensiones de otra época para todos los sentidos: la arquitectura perfectamente emplazada, los árboles, los jardines, el espigón y el horizonte son un conjunto difícilmente transferible.
Podemos encargar algo fresco en el bar y desparramarnos en una reposera a dejar pasear la vista por nuestro maravilloso río, mientras charlamos con amigos o leemos. Quienes sean un poco más deportistas pueden hacer gimnasia, jugar al voley, tenis o basquet.
Los más chicos pueden explorar la naturaleza en un parque inmenso muy bien cuidado, de añosa arboleda y amplísimo frente de vista al río, nadar en una pileta especial para ellos bajo la tutela de guardavidas o jugar en los juegos que el club dispone. Los amantes de la náutica pueden practicar Windsurf, Kitesurf, Kayak y canotaje, para los que la Sede Náutica cuenta con un acceso inmejorable al río, elegidos para los concursos anuales de kitesurf en la Provincia. Cuenta también con una nueva bajada para embarcaciones. Aquellos que gusten de la pesca encuentran un atractivo extra en el único muelle de aguas pasantes de 550 metros que existe en esta costa.Mientras la web está en preparación, publicamos estas fotos que no llegan a hacerle real homenaje a este lugar de la costa. La Sede Náutica es una joya del pasado argentino que gracias al Club Universitario hoy puede ser disfrutada por todos.
Zileheroum,
o cómo dibujar la Historia
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Zileheroum
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12/1/09
Tintín cumplió ochenta años. Yo tenía ocho cuando mi Viejo me regaló El tesoro de Rackham el Rojo. El capitán de un carguero inglés se lo había recomendado, entre otras cosas porque la realidad de la vida a bordo de un barco era reflejada, al parecer, al detalle y además, supongo yo, porque valía la pena.
Desde las primeras páginas (agregaría más, desde la cubierta, me atrevería a decir yo) la atmósfera de Hergé me cautivó absolutamente.
Todavía no sé cómo es la vida en un buque –resulté poco marinero– pero nada más lejos de mí que pretender restarle autoridad a la marina británica: yo ya he elegido que la vida a bordo sea así.
Lo que sí sé, es que uno no puede dejar de mirar los barcos, los mares, los bosques de Hergé.
Hay cierta hipnosis en ellos.
Supongo que ese trance es lo que llamamos arte.
La ilustración de Hergé trasciende el dibujo de comic, para alzarse en un universo donde cada pieza encaja, donde la vida dibujada se nos hace maravillosamente verosímil dentro de ese universo y donde cada cuadrito es una obra maestra.
A medida que fui creciendo, en lugar de dejarlo de lado, encontré nuevos motivos para releerlo y disfrutarlo. En referencia al arte secuencial y la composición narrativa: la tensión, el tempo de la acción, la naturalidad de las entradas y salidas de personajes, la evolución de los caracteres a lo largo de toda la vida del personaje, el magistral manejo de la casualidad.
Y en cuanto al arte gráfico, es una obviedad que no me voy a privar de expresar... ahí voy: el exquisito manejo de color, el trazo, el dominio del escorzo y el plano, la concepción de la página como un todo, el mínimo detalle brillantemente seleccionado son para el ilustrador una fuente de aprendizaje y referencia. Pero en este ínfimo homenaje no era mi intención comentar la obra de Hergé, sino hablar de una ilustración en particular.
Se trata de la batalla de Zileheroum, combate definitivo para la historia de Syldavia y a partir del rey Muskar I, la conformación de la dinastía de los Ottokar.
(click para agrandar)
Cuando nos hacen un encargo de ilustración histórica, a veces es importante para el ilustrador infantil que el dibujo, sin dejar de mantener su contemporaneidad pueda situarse en la época, de manera tal que brinde herramientas al pequeño lector para ubicarse en el tiempo y relacionar en forma tácita y natural datos que de otra manera llevarían un esfuerzo mayor y seguramente, menos certero.
Por eso me refiero a éste ejemplo, aprovechando que, como decimos en el estudio, el ojo y el cerebro son una misma cosa, el chico puede emparentar los iconos con la edad media, las representaciones jerárquicas, la batalla salvaje, las tiendas de campaña, la montonera militar, las cotas de malla, las lanzas, la geografía, el arte.
Aunque Syldavia no existió jamás, quiero que apreciemos, paladeemos el trabajo de documentación del autor, en el uso de las tintas, y en lo formal de la elegante composición, la selección de colores.
Si bien en esta ilustración Hergè no se refiere a ningún hecho histórico real, plaga de referencias el dibujo de manera de que podamos pensar que sí existió. Podemos saber que es una pintura medieval. Vemos que se sitúa en Europa del Este. Unos jinetes lancean a otros, en fuga, que parecen ser más asiáticos que europeos (incluso, huyen hacia el oriente). El uso del color, sin dejar de ser "tintiniano" también apuntala una época. Todo eso hace que Syldavia parezca existir, y haber tenido una historia.
No sólo el planteo escenográfico, las ropas, lo deliberadamente rebatido de la composición, los amontonamientos, los estandartes: prestemos atención cómo se recupera lo perturbador de las miniaturas, esa mezcla de naif con la crudeza de la batalla, donde lanzas y flechas atraviesan cuerpos, y el autor se detiene en el justo instante anterior a las mutilaciones, dejando a nuestro cerebro la desagradable tarea de completar la acción e imaginarlas.
Les dejo una serie de imágenes, algunas en el post, y otras para que se descarguen, como para comparar y ver cómo la ilustración de Zileheroum funciona, transparente, como recurso de recuperación de la época, clima y cultura. Una referencia medieval rusa (un príncipe de Kiev y su séquito), una miniatura de un arquero otomano, una batalla medieval (la Batalla de Orsha) y unas simpáticas miniaturas de la buena muchachada de Genghis.
Nada más, que viva Tintín (aunque todos sabemos que Haddock es una masa).
Aprendices de Brujo:
los orígenes esotéricos del nazismo
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Diseño Editorial,
Historia,
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30/10/08
Recién termino de leer Las oscuras raíces del nazismo, cuyo autor, Nicholas Goodrick-Clarke, parece haber investigado profundamente el tema.
Las raíces del nazismo se hunden en el siglo XIX y tienen su germen en la fiebre por la literatura de divulgación originada partir de los grandes descubrimientos arqueológicos, motorizando la publicación tanto de investigaciones serias como de notables estupideces carentes de rigor, todo para consumo del gran público.
Es un texto esclarecedor para el aficionado a los símbolos, el estudioso de la segunda guerra mundial y el amante de la historia en general.
El libro devela cómo a partir de una historia improbable (la de los pueblos arios precristianos), fabulada en base a fragmentos de leyendas, delirios y visiones místicas, Guido Von List primero y Jörg Lanz Von Liebenfels después (y luego la Orden de los Nuevos Templarios y posteriormente muchos más) tejieron una red paraestatal adoradora de una constelación de divinidades paganas (el dios Wotan, principalmente) y normas esotéricas de orden racial. Cómo, en un principio, el verdadero objetivo fue la promoción social de los "esclarecidos" y cómo el wotanismo y todo un entramado de "armanistas" (no confundir con el modisto, se refiere a los que se consideraban de la hermandad de los "Armanen", quienes tomaban su nombre de los antiguos "Hermiones", tribu germana descripta por Tácito, herederos del rey-sol), la ariosofía y la Sociedad Thule, resultaron en basamentos medulares del nazismo.
Siguiendo fábulas y mentiras, la más culta y desarrollada sociedad de Europa se sumergió en la locura, el odio, el infierno de la guerra, y arrojó sobre sí una vergüenza que (esta vez sí) durará mil años.
El libro es envolvente, revelador y documentado.
El diseñador gráfico podrá bucear en los orígenes heráldicos y la simbología rúnica del imaginario nazi, y advertirse de cómo el diseño se puede convertir en un peligro político. El historiador encontrará un contenido ciertamente atrapante, que desnuda los entramados religiosos de la historia (poniendo en tela de juicio el enfoque marxista del estudio de la historia), y los basamentos de las ideas de eugenesia del Tercer Reich.
El lector ocasional, descubrirá cómo una mentira, repetida mil veces, puede terminar convirtiéndose en un desastre de proporciones apocalípticas.
Editó Sudamericana. La traducción, de Alfredo Grieco y Bavio, cristalina.
Lástima la tapa.
Sarmiento es
de donde brotan los frutos
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Borges,
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11/9/08
Hoy es el día del maestro en toda América.
Felicitaciones a educadores y maestros por eso.
Aunque ya no rueda, al decir de Obligado, "por los trigales virgilianos/ el crujir impulsivo de Sarmiento/ y el sedoso avanzar de Avellaneda" y aunque asistamos a la demolición de su memoria y proyecto, que es el nuestro. Y porque los países también se diseñan, y eso cuesta esfuerzo y paciencia, obstinación y cuidado, y porque festejamos su pasión encendida y enamorada, su sombra de gigante que todavía nos ampara, vaya nuestro minúsculo homenaje al forjador del país, a través de las palabras, otra vez, de Borges.
Comunicación visual?
Que nos perfore, atravesando la Historia, la mirada de Sarmiento.
No lo abruman el mármol y la gloria.
Nuestra asidua retórica no lima
Su áspera realidad. Las aclamadas
Fechas de centenarios y de fastos
No hacen que este hombre solitario sea
Menos que un hombre. No es un eco antiguo
Que la cóncava fama multiplica
O, como éste o aquél, un blanco símbolo
Que pueden manejar las dictaduras.
Es él. Es el testigo de la patria,
El que ve nuestra infamia y nuestra gloria,
La luz de Mayo y el horror de Rosas
Y el otro horror y los secretos días
Del minucioso porvenir. Es alguien
Que sigue odiando, amando y combatiendo.
Sé que en aquellas albas de septiembre
Que nadie olvidará y que nadie puede
Contar, lo hemos sentido. Su obstinado
Amor quiere salvarnos. Noche y día
Camina entre los hombres, que le pagan
(Porque no ha muerto) su jornal de injurias
O de veneraciones. Abstraído
En su larga visión como en un mágico
Cristal que a un tiempo encierra las tres caras
Del tiempo que es después, antes, ahora,
Sarmiento el soñador sigue soñándonos.
Hombres como dioses: los dioses tienen sed de aventura
Etiquetas: África, Diseño Editorial, Diseño Gráfico, Hernán Lanvers, Historia, Literatura y a veces Diseño, Muestras del estudio, Vimos la Luz
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26/8/08
Impreso y distribuido en todas las buenas librerías del país la novela África: Hombres como dioses.
Fue un placer proyectar el diseño de tapas para este libro. Plaza & Janés necesitaba una cubierta para la reedición de la novela de aventuras de H. Lanvers. Para resolverla, fuimos al texto: ambientada durante la sangrienta revuelta zulú contra todo lo que significara extranjero (y en particular, Gran Bretaña) encabezada por el rey Shaka, la novela describe las astucias, lances y valentías de un grupo de aventureros ingleses en África durante la preparación de un ejército zulú de hombres como dioses.
La historia es atrapante y violenta, por momentos recuerda a formidables (y queridos) clásicos como El León de Damasco, La tragedia del Korosko o la saga de Allan Quatermain. El autor, Hernán Lanvers, un entendido de la historia y cultura africana, nos catapulta a través de una galería de masacres, vértigo, héroes coloniales y coraje. Y todo tenía que reflejarse en la cubierta con un diseño adecuado para Plaza & Janés.
Al tiempo que pulíamos la propuesta tipográfica, nos volcamos a la búsqueda de un motivo o imágen que pudiera semblantear la acción. Por desgracia, todo lo que encontrábamos en distintos archivos sobre cultura zulú se nos aparecía demasiado pasteurizado, los guerreros de los stocks de imágenes aparecían poco creíbles y hasta blandos: eran zulúes turísticos. Por otro lado, probar con imágenes clásicas quedaba descartado, ya que el brief definía que el carácter histórico de la novela debía ser lo menos remarcable: casacas rojas, grabados y pinturas de época quedaban entonces fuera de juego.
La solución la encontramos reencuadrando y silueteando una imagen documental de la agencia gettyimages, sumado a un muy cuidadoso trabajo de filtros y calibrados para alcanzar ese tono sanguina, típico de las películas de aventuras. El fuera de cuadro enfatiza la mirada de cero onda del guerrero y obliga al lector a cruzarse con sus ojos, y por supuesto, genera intriga acerca de la imagen misma (y por extensión, el contenido del libro). La tipografía Trajan, elegante y épica, nos anuncia que aquí van a suceder cosas dignas. Combinada con la familia Filosofía (para el autor), da el toque entre clásico y elegante que necesitaba la línea editorial. Un gofrado y reserva de barniz sobre los textos, cerraron la propuesta. Habíamos encontrado la fiereza y la aventura necesarias para nuestra tapa.
El sol de mayo
Etiquetas: Afiche, Borges, Historia, Literatura y a veces Diseño, Poster
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23/5/08
Bueno... se viene el 25 de mayo.
Fecha de homenajes, discursos y semblanzas, chocolate en taza y uniformes de cartulina azul. Y a lo mejor, alguna reflexión.
Y como somos un estudio de diseño especializado en editorial, y porque queremos los libros, voy a proponer para este post unas palabras de quien escribió aquello de "un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada", y pensó a nuestro oficio dentro de Los justos.
Mentar a Borges será casi entrar en un lugar común, pero qué más es eso si no la patria.
Vayan entonces, para todos nosotros, desde un blog de tipógrafos, ilustradores y diseñadores, estos versos, para que arda en nuestros corazones el incesante fuego misterioso.
Jorge L. Borges
De paso y ya que estamos:
Para los amantes de la identidad corporativa, y en contraste a tanta pedorra marca país, las normas del Sol de Mayo:
Fecha de homenajes, discursos y semblanzas, chocolate en taza y uniformes de cartulina azul. Y a lo mejor, alguna reflexión.
Y como somos un estudio de diseño especializado en editorial, y porque queremos los libros, voy a proponer para este post unas palabras de quien escribió aquello de "un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada", y pensó a nuestro oficio dentro de Los justos.
Mentar a Borges será casi entrar en un lugar común, pero qué más es eso si no la patria.
Vayan entonces, para todos nosotros, desde un blog de tipógrafos, ilustradores y diseñadores, estos versos, para que arda en nuestros corazones el incesante fuego misterioso.
Oda escrita en 1966
Nadie es la patria. Ni siquiera el jinete
Que, alto en el alba de una plaza desierta,
Rige un corcel de bronce por el tiempo,
Ni los otros que miran desde el mármol,
Ni los que prodigaron su bélica ceniza
Por los campos de América
O dejaron un verso o una hazaña
O la memoria de una vida cabal
En el justo ejercicio de los días.
Nadie es la patria. Ni siquiera los símbolos.
Que, alto en el alba de una plaza desierta,
Rige un corcel de bronce por el tiempo,
Ni los otros que miran desde el mármol,
Ni los que prodigaron su bélica ceniza
Por los campos de América
O dejaron un verso o una hazaña
O la memoria de una vida cabal
En el justo ejercicio de los días.
Nadie es la patria. Ni siquiera los símbolos.
Nadie es la patria. Ni siquiera el tiempo
Cargado de batallas, de espadas y de éxodos
Y de la lenta población de regiones
Que lindan con la aurora y el ocaso,
Y de rostros que van envejeciendo
En los espejos que se empañan
Y de sufridas agonías anónimas
Que duran hasta el alba
Y de la telaraña de la lluvia
Sobre negros jardines.
La patria, amigos, es un acto perpetuo
Como el perpetuo mundo. (Si el Eterno
Espectador dejara de soñarnos
Un solo instante, nos fulminaría,
Blanco y brusco relámpago, Su olvido.)
Nadie es la patria, pero todos debemos
Ser dignos del antiguo juramento
Que prestaron aquellos caballeros
De ser lo que ignoraban, argentinos,
De ser lo que serían por el hecho
De haber jurado en esa vieja casa.
Somos el porvenir de esos varones,
La justificación de aquellos muertos;
Nuestro deber es la gloriosa carga
Que a nuestra sombra legan esas sombras
Que debemos salvar.
Nadie es la patria, pero todos lo somos.
Arda en mi pecho y en el vuestro, incesante,
Ese límpido fuego misterioso.
Cargado de batallas, de espadas y de éxodos
Y de la lenta población de regiones
Que lindan con la aurora y el ocaso,
Y de rostros que van envejeciendo
En los espejos que se empañan
Y de sufridas agonías anónimas
Que duran hasta el alba
Y de la telaraña de la lluvia
Sobre negros jardines.
La patria, amigos, es un acto perpetuo
Como el perpetuo mundo. (Si el Eterno
Espectador dejara de soñarnos
Un solo instante, nos fulminaría,
Blanco y brusco relámpago, Su olvido.)
Nadie es la patria, pero todos debemos
Ser dignos del antiguo juramento
Que prestaron aquellos caballeros
De ser lo que ignoraban, argentinos,
De ser lo que serían por el hecho
De haber jurado en esa vieja casa.
Somos el porvenir de esos varones,
La justificación de aquellos muertos;
Nuestro deber es la gloriosa carga
Que a nuestra sombra legan esas sombras
Que debemos salvar.
Nadie es la patria, pero todos lo somos.
Arda en mi pecho y en el vuestro, incesante,
Ese límpido fuego misterioso.
"el sol figurado de la moneda de ocho escudos y de la de plata de ocho reales que se encuentra grabado en la primera moneda argentina por ley de la Soberana Asamblea General Constituyente del 13 de abril de 1813 con los 32 rayos flamígeros y rectos colocados alternativamente en la misma posición que se observa en esas monedas. El color del sol será el amarillo del oro".
Y además, también subimos un afiche que hicimos hace algunos años para conmemorar nuestros primeros 10 años, que resolvimos en aquel momento con motivos patrios en torno a la idea de Diseño del Sud.
Que lo pasemos bien el 25.
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