Zileheroum,
o cómo dibujar la Historia

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12/1/09

Tintín cumplió ochenta años. Yo tenía ocho cuando mi Viejo me regaló El tesoro de Rackham el Rojo. El capitán de un carguero inglés se lo había recomendado, entre otras cosas porque la realidad de la vida a bordo de un barco era reflejada, al parecer, al detalle y además, supongo yo, porque valía la pena.
Desde las primeras páginas (agregaría más, desde la cubierta, me atrevería a decir yo) la atmósfera de Hergé me cautivó absolutamente.
Todavía no sé cómo es la vida en un buque –resulté poco marinero– pero nada más lejos de mí que pretender restarle autoridad a la marina británica: yo ya he elegido que la vida a bordo sea así.
Lo que sí sé, es que uno no puede dejar de mirar los barcos, los mares, los bosques de Hergé.
Hay cierta hipnosis en ellos.
Supongo que ese trance es lo que llamamos arte.
La ilustración de Hergé trasciende el dibujo de comic, para alzarse en un universo donde cada pieza encaja, donde la vida dibujada se nos hace maravillosamente verosímil dentro de ese universo y donde cada cuadrito es una obra maestra.
A medida que fui creciendo, en lugar de dejarlo de lado, encontré nuevos motivos para releerlo y disfrutarlo. En referencia al arte secuencial y la composición narrativa: la tensión, el tempo de la acción, la naturalidad de las entradas y salidas de personajes, la evolución de los caracteres a lo largo de toda la vida del personaje, el magistral manejo de la casualidad.
Y en cuanto al arte gráfico, es una obviedad que no me voy a privar de expresar... ahí voy: el exquisito manejo de color, el trazo, el dominio del escorzo y el plano, la concepción de la página como un todo, el mínimo detalle brillantemente seleccionado son para el ilustrador una fuente de aprendizaje y referencia. Pero en este ínfimo homenaje no era mi intención comentar la obra de Hergé, sino hablar de una ilustración en particular.
Se trata de la batalla de Zileheroum, combate definitivo para la historia de Syldavia y a partir del rey Muskar I, la conformación de la dinastía de los Ottokar.

(click para agrandar)

Cuando nos hacen un encargo de ilustración histórica, a veces es importante para el ilustrador infantil que el dibujo, sin dejar de mantener su contemporaneidad pueda situarse en la época, de manera tal que brinde herramientas al pequeño lector para ubicarse en el tiempo y relacionar en forma tácita y natural datos que de otra manera llevarían un esfuerzo mayor y seguramente, menos certero.
Por eso me refiero a éste ejemplo, aprovechando que, como decimos en el estudio, el ojo y el cerebro son una misma cosa, el chico puede emparentar los iconos con la edad media, las representaciones jerárquicas, la batalla salvaje, las tiendas de campaña, la montonera militar, las cotas de malla, las lanzas, la geografía, el arte.

Aunque Syldavia no existió jamás, quiero que apreciemos, paladeemos el trabajo de documentación del autor, en el uso de las tintas, y en lo formal de la elegante composición, la selección de colores.

Si bien en esta ilustración Hergè no se refiere a ningún hecho histórico real, plaga de referencias el dibujo de manera de que podamos pensar que sí existió. Podemos saber que es una pintura medieval. Vemos que se sitúa en Europa del Este. Unos jinetes lancean a otros, en fuga, que parecen ser más asiáticos que europeos (incluso, huyen hacia el oriente). El uso del color, sin dejar de ser "tintiniano" también apuntala una época. Todo eso hace que Syldavia parezca existir, y haber tenido una historia.


No sólo el planteo escenográfico, las ropas, lo deliberadamente rebatido de la composición, los amontonamientos, los estandartes: prestemos atención cómo se recupera lo perturbador de las miniaturas, esa mezcla de naif con la crudeza de la batalla, donde lanzas y flechas atraviesan cuerpos, y el autor se detiene en el justo instante anterior a las mutilaciones, dejando a nuestro cerebro la desagradable tarea de completar la acción e imaginarlas.

Les dejo una serie de imágenes, algunas en el post, y otras para que se descarguen, como para comparar y ver cómo la ilustración de Zileheroum funciona, transparente, como recurso de recuperación de la época, clima y cultura. Una referencia medieval rusa (un príncipe de Kiev y su séquito), una miniatura de un arquero otomano, una batalla medieval (la Batalla de Orsha) y unas simpáticas miniaturas de la buena muchachada de Genghis.



Nada más, que viva Tintín (aunque todos sabemos que Haddock es una masa).


Por eso brindamos

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24/12/08

Se vino la Navidad.
Parecía que no, pero llegó. Aunque no pudimos contar con la presencia de David, nuestro colaborador de lujo en Madrid, no faltará ocasión de repetir el encuentro entre anécdotas y dibujos. Por lo pronto, comilona en el estudio en Buenos Aires, buenos deseos y copas en alto. Eso. Para los hermanos, amigos y clientes a uno y otro lado del Atlántico, Paz, Prosperidad y Felicidades. Que se vaya el 2008 y venga ya el 2009, promisorio e intrigante. Salud.



Aprendices de Brujo:
los orígenes esotéricos del nazismo

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30/10/08


Recién termino de leer Las oscuras raíces del nazismo, cuyo autor, Nicholas Goodrick-Clarke, parece haber investigado profundamente el tema. 
Las raíces del nazismo se hunden en el siglo XIX y tienen su germen en la fiebre por la literatura de divulgación originada partir de los grandes descubrimientos arqueológicos, motorizando la publicación tanto de investigaciones serias como de notables estupideces carentes de rigor, todo para consumo del gran público. 
Es un texto esclarecedor para el aficionado a los símbolos, el estudioso de la segunda guerra mundial y el amante de la historia en general.
El libro devela cómo a partir de una historia improbable (la de los pueblos arios precristianos), fabulada en base a fragmentos de leyendas, delirios y visiones místicas, Guido Von List primero y Jörg Lanz Von Liebenfels después (y luego la Orden de los Nuevos Templarios y posteriormente muchos más) tejieron una red paraestatal adoradora de una constelación de divinidades paganas (el dios Wotan, principalmente) y normas esotéricas de orden racial. Cómo, en un principio, el verdadero objetivo fue la promoción social de los "esclarecidos" y cómo el wotanismo y todo un entramado de "armanistas" (no confundir con el modisto, se refiere a los que se consideraban de la hermandad de los "Armanen", quienes tomaban su nombre de los antiguos "Hermiones", tribu germana descripta por Tácito, herederos del rey-sol), la ariosofía y la Sociedad Thule, resultaron en basamentos medulares del nazismo.
Siguiendo fábulas y mentiras, la más culta y desarrollada sociedad de Europa se sumergió en la locura, el odio, el infierno de la guerra, y arrojó sobre sí una vergüenza que (esta vez sí) durará mil años.
El libro es envolvente, revelador y documentado.
El diseñador gráfico podrá bucear en los orígenes heráldicos y la simbología rúnica del imaginario nazi, y advertirse de cómo el diseño se puede convertir en un peligro político. El historiador encontrará un contenido ciertamente atrapante, que desnuda los entramados religiosos de la historia (poniendo en tela de juicio el enfoque marxista del estudio de la historia), y los basamentos de las ideas de eugenesia del Tercer Reich.
El lector ocasional, descubrirá cómo una mentira, repetida mil veces, puede terminar convirtiéndose en un desastre de proporciones apocalípticas.
Editó Sudamericana. La traducción, de Alfredo Grieco y Bavio, cristalina.

Lástima la tapa.




Mascota Olímpica

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7/10/08


La semana pasada terminaron las XVIII Olímpiadas Nacionales y XVI Internacionales de Círculos Policiales.

Estos encuentros deportivos se celebran cada año en Argentina en distintas provincias desde 1992. Esta vez, el organizador fue el Círculo de Oficiales de la Provincia de Buenos Aires, siendo Mar del Plata la ciudad elegida para las actividades deportivas.
Para resolver la mascota encargada, mantuvimos algunos rasgos del escudo de Fe.C.O.P.R.A. (Federación de Círculos de Oficiales de Policía de la República Argentina), ya que debía expresamente sostener su carácter institucional, pero también buscamos que fuera amigable y festiva, porque el encargo señalaba que debía ser marcadamente turística.
Et voilà!


Mafalda de Colección

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24/9/08

Editorial Granica nos encargó el diseño editorial y packaging para su producto Calendario Mafalda de Colección.
A los amigos de Granica, gracias por su confianza, y a Quino, gracias por Mafalda.
Ya está impreso Mafalda de Colección, la nena argentina, jugando con marcos, calados y ventanas.
Antes de subirlo a nuestra web, un adelanto en el blog.




Sarmiento es
de donde brotan los frutos

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11/9/08





Hoy es el día del maestro en toda América.

Felicitaciones a educadores y maestros por eso.
Aunque ya no rueda, al decir de Obligado, "por los trigales virgilianos/ el crujir impulsivo de Sarmiento/ y el sedoso avanzar de Avellaneda" y aunque asistamos a la demolición de su memoria y proyecto, que es el nuestro. Y porque los países también se diseñan, y eso cuesta esfuerzo y paciencia, obstinación y cuidado, y porque festejamos su pasión encendida y enamorada, su sombra de gigante que todavía nos ampara, vaya nuestro minúsculo homenaje al forjador del país, a través de las palabras, otra vez, de Borges.

Comunicación visual?
Que nos perfore, atravesando la Historia, la mirada de Sarmiento.


No lo abruman el mármol y la gloria.
Nuestra asidua retórica no lima
Su áspera realidad. Las aclamadas
Fechas de centenarios y de fastos
No hacen que este hombre solitario sea
Menos que un hombre. No es un eco antiguo
Que la cóncava fama multiplica
O, como éste o aquél, un blanco símbolo
Que pueden manejar las dictaduras.
Es él. Es el testigo de la patria,
El que ve nuestra infamia y nuestra gloria,
La luz de Mayo y el horror de Rosas
Y el otro horror y los secretos días
Del minucioso porvenir. Es alguien
Que sigue odiando, amando y combatiendo.
Sé que en aquellas albas de septiembre
Que nadie olvidará y que nadie puede
Contar, lo hemos sentido. Su obstinado
Amor quiere salvarnos. Noche y día
Camina entre los hombres, que le pagan
(Porque no ha muerto) su jornal de injurias
O de veneraciones. Abstraído
En su larga visión como en un mágico
Cristal que a un tiempo encierra las tres caras
Del tiempo que es después, antes, ahora,
Sarmiento el soñador sigue soñándonos.

Hombres como dioses: los dioses tienen sed de aventura

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26/8/08




Impreso y distribuido en todas las buenas librerías del país la novela África: Hombres como dioses.
Fue un placer proyectar el diseño de tapas para este libro. Plaza & Janés necesitaba una cubierta para la reedición de la novela de aventuras de H. Lanvers. Para resolverla, fuimos al texto: ambientada durante la sangrienta revuelta zulú contra todo lo que significara extranjero (y en particular, Gran Bretaña) encabezada por el rey Shaka, la novela describe las astucias, lances y valentías de un grupo de aventureros ingleses en África durante la preparación de un ejército zulú de hombres como dioses.
La historia es atrapante y violenta, por momentos recuerda a formidables (y queridos) clásicos como El León de Damasco, La tragedia del Korosko o la saga de Allan Quatermain. El autor, Hernán Lanvers, un entendido de la historia y cultura africana, nos catapulta a través de una galería de masacres, vértigo, héroes coloniales y coraje. Y todo tenía que reflejarse en la cubierta con un diseño adecuado para Plaza & Janés.
Al tiempo que pulíamos la propuesta tipográfica, nos volcamos a la búsqueda de un motivo o imágen que pudiera semblantear la acción. Por desgracia, todo lo que encontrábamos en distintos archivos sobre cultura zulú se nos aparecía demasiado pasteurizado, los guerreros de los stocks de imágenes aparecían poco creíbles y hasta blandos: eran zulúes turísticos. Por otro lado, probar con imágenes clásicas quedaba descartado, ya que el brief definía que el carácter histórico de la novela debía ser lo menos remarcable: casacas rojas, grabados y pinturas de época quedaban entonces fuera de juego.
La solución la encontramos reencuadrando y silueteando una imagen documental de la agencia gettyimages, sumado a un muy cuidadoso trabajo de filtros y calibrados para alcanzar ese tono sanguina, típico de las películas de aventuras. El fuera de cuadro enfatiza la mirada de cero onda del guerrero y obliga al lector a cruzarse con sus ojos, y por supuesto, genera intriga acerca de la imagen misma (y por extensión, el contenido del libro). La tipografía Trajan, elegante y épica, nos anuncia que aquí van a suceder cosas dignas. Combinada con la familia Filosofía (para el autor), da el toque entre clásico y elegante que necesitaba la línea editorial. Un gofrado y reserva de barniz sobre los textos, cerraron la propuesta. Habíamos encontrado la fiereza y la aventura necesarias para nuestra tapa.